HISTORIA DE QUINTANAR DE LA SIERRA

Según los historiadores antiguos, fueron los celtíberos y concretamente la tribu de los pelendones, los primeros pobladores de Quintanar y de la zona serrana. Unidos a los arévacos, titos y belos, defendieron Numancia contra los ataques de Roma.

Su vida primitiva se desarrolló dentro del pastoreo, ganadería, caza, pesca y una pobre agricultura de subsistencia. Una característica muy especial, es que los vecinos de Quintanar son propietarios del patrimonio del pinar, (pinos, robles, hayas, etc.) viviendo en este sentido, al estilo de la primitiva aldea global. Por eso perciben cada año unos lotes de pinos que les corresponden por el hecho de ser vecinos y cumplir unas normas fijadas por las Ordenanzas antiguas. Para no perder este patrimonio común, llevaron una vida endogámica, considerando la sociedad por encima del individuo y sometiendo los derechos individuales a los de la comunidad.

Esto se percibe aún en sus costumbres aunque van desapareciendo esos rasgos, propios más bien de otros tiempos. Antiguamente no era excepcional que se casaran primos entre sí, tíos con sobrinas, etc., pues lo importante era conservar el patrimonio. De ahí que haya existido cierto recelo hacia los forasteros; incluso cuando venían a echarse novia, el novio forastero tenía que pagar a los demás mozos y en su nombre al alcalde de mozos, una cantidad de dinero, pues la mujer era patrimonio exclusivo de la sociedad del pueblo.

No existen restos romanos aunque se dice que la llamada "Senda Soriana", que pasa cerca del pueblo, y que va desde Soria por la sierra a La Rioja, era una vía secundaria romana.

Los autores antiguos: Plinio, Ptolomeo, Sículo, Estrabón, Polibio, Apiano, etc., hablaron de esta zona en diversas ocasiones en sus escritos: "donde nace el Duero".

EN LA ALTA EDAD MEDIA

Ya estaba poblada la zona del término de Quintanar, como lo indican las diferentes necrópolis: Iglesia, Cuyacabras, Revenga, La Cerca, etc. Son también muchos los poblados desaparecidos de épocas antiguas a los que hace referencia el Cartulario de Arlanza. Además, en las necrópolis existen restos de culturas anteriores a la medieval; muestras de culturas superpuestas sin ninguna duda, desde el Neolítico.

Hasta 1.213, Quintanar fue un pueblo de realengo. Su patrimonio comunal hizo de él una aldea dedicada a la caza, la ganadería y la pesca; aprovechando la madera de sus montes para la construcción de sus casas, carretas, extracción de pez, carbón y para la fabricación de gamellas, artesas, "tauretes", sillas, aros, etc. Con ello, unido a mínimos productos agrícolas de subsistencia, podían vivir de manera sencilla.

Desde 1.213 hasta 1.559 fue señorío abadengo dependiente del Monasterio de San Pedro de Arlanza. De 1.559 a 1.710 fue señorío solariego perteneciente a D. Juan Asenjo (Asensio) de Millán, natural de Quintanar y general de los ejércitos de Felipe II, a quien le unía una gran amistad.

HASTA EL SIGLO XIX

La principal ocupación de los vecinos fue el transporte por carretera por medio de carros o carretas de bueyes o vacas, dentro de la Junta y Hermandad de carreteros de Burgos - Soria. Esta Hermandad estaba encuadrada en la Cabaña Real de Carreteros, creada por los Reyes Católicos en 1.497 y tuvo existencia real hasta el último tercio del siglo XIX. Antes de ser pueblo de señorío, disfrutaban los vecinos de lotes de pinos cada año, sorteando las matas, pues así se llamaban los lotes, dentro del mismo monte y se repartía su producto entre todos, de acuerdo con unas ordenanzas aprobadas en concejo público. De ahí viene que muchos lugares del monte se llamen "mata": Matacubillo, Mataquita, Mataespesa, La Mata, Matamuñarre, Matalacasa, etc.

Más del 85 % de los vecinos se dedicaron hasta el último tercio del siglo XIX, al transporte con carros de bueyes por carretera, siendo todos propietarios de alguna carreta. Quintanar llegó a tener más de 350 carretas dedicadas al transporte de largas distancias; lo que suponía más de 1.050 bueyes y vacas. Salían a trabajar por España en el mes de marzo y regresaban a la Sierra el mes de Noviembre, por San Martín o San Andrés. Durante el invierno se dedicaban al arreglo de las carretas, a labores de casa, siembra, fiestas... Con los pueblos de la Sierra formaban la mayor empresa de transporte que se conocía.

La Hermandad de Carreteros se regía por sus propias leyes y costumbres; tenía sus propias autoridades y jueces en lo que tocaba a los asuntos para el buen gobierno y funcionamiento de la Hermandad. A finales del S. XVIII y la primera década del S. XIX, Quintanar contaba con una fábrica de betunes o brea, cuyo producto se utilizaba para calafatear los barcos del Cantábrico. Sus trabajadores se regían por las normas de la marina y como el trabajo era muy duro, y necesario el abastecimiento al Reino, tenían diversos privilegios, entre los que figuraba la exención de quintas.

Hasta el siglo XIX la vida del vecino de Quintanar, era su dedicación al transporte; y los mayores, niños y mujeres, se quedaban en el pueblo haciendo las labores del campo, de la casa, construyendo gamellas, aros,... haciendo carbón, hornando pez y trabajando con las carretas churras, llevando productos a las provincias vecinas y a la de Burgos.

Al eliminarse los privilegios en el S. XIX, decayó la carretería y ya a mediados del mismo, emigraron a los altos hornos de Vizcaya, más de cuarenta quintanaros, en busca de mejores ingresos.

SIGLO XX

A pesar de desaparecer los privilegios, siguieron los transportes entre las provincias limítrofes, llegando incluso durante el siglo XX muy avanzado, hasta Zamora, Valladolid, Benavente, Palencia, etc., transportando madera y regresando a la villa con productos de los que carecía, como podía ser trigo, cebada, yeros, etc.

Durante el siglo XX va a ser el pinar y su riqueza, el centro de la actividad de los vecinos. El aprovechamiento comunal de los pinos, hayas y robles, supuso durante décadas un crecimiento poblacional de la villa y un aumento de la calidad de vida, especialmente durante las décadas de los cuarenta y los cincuenta. Pero los aprovechamientos forestales descienden en importancia y en la década de los 60 hay una emigración importante a Europa.

Fueron casi 1.000 personas las que emigraron buscando mejor porvenir; iniciando el pueblo un descenso poblacional que aún sigue en los momentos presentes, a pesar de que no existe paro. Todos los habitantes en edad laboral, tienen trabajo aunque los sueldos son francamente bajos, pues fluctúan entre 90.000 - 110.000ptas.

QUINTANAR HOY

Es un pueblo construido en la cara sur de una loma situada entre dos ríos, en una longitud de dos kilómetros, la calle principal, es el camino natural o carretera hacia Neila. La parte más antigua se encuentra o se encontraba en un núcleo próximo a la Iglesia y comprendía parte del Barrio de La Cacera, (de caz), donde estaba la Calle Real. Cerca de la Iglesia, pero a nivel del caz, había una fábrica de aserrar madera, que pertenecía al pueblo y también el molino público. De la Iglesia hacia El Cerro, se extendía otra parte importante del antiguo pueblo, que seguía hacia Trascastillo y la Fuente los Caños. Este barrio se unía con el inicio del Barrio de Las Rozas.

Los primeros ensanches tuvieron lugar hacia La Plaza, hacia el Frontón, hacia Las Rozas y hacia El Cerro. No había edificios destacables pues la vida y la economía de sus habitantes no daba para ello. Sus viviendas estaban construidas en piedra; eran de planta baja y las que tenían un piso elevado, normalmente estaban construidos con madera. El pueblo se encuentra casi totalmente reconstruido.

La mayor parte de las casas antiguas, datan del siglo XIX, siendo raros los ejemplares del S. XVIII. Las razones de la reconstrucción en este siglo, pudieron ser varias: Al acabar la carretería, el dinero que tenían invertido en ella, al cambiar de trabajo, lo dedicaron a vivir con mayor calidad de vida; las guerras carlistas, la última principalmente, tuvo una batalla decisiva en Quintanar; y se quemó una parte importante del mismo, según cuenta Pirala, los aprovechamientos forestales y los nuevos trabajos, dieron una mayor riqueza a los vecinos y al haber varios incendios, cosa bastante normal en el pueblo, se decidieron a renovar la vivienda. Cualquiera de éstas, pudo ser la razón decisiva o todas ellas para una renovación tan importante.

LA VIVIENDA

La vivienda serrana más típica era la del carretero o casa pinariega, de la que son raros los ejemplos que hoy existen. Estaba adaptada al clima y al trabajo del carretero. La madera era el elemento más empleado excepto en las paredes del piso bajo. Un gran portalón en la entrada, era el distribuidor de las cuadras para el ganado, la cocina, las habitaciones y la subida al piso de arriba (si lo había),o a la cámara, (que es el espacio hueco que queda bajo el tejado, siempre construido "a dos aguas",y una pendiente de más de 25 grados, para que la nieve no permanezca en él), donde se guardaba la hierba, la paja y, en general, los alimentos para el ganado.

Es una especie de "arca de noé" donde también se almacenaba la leña, los tratos viejos, etc. Se comunica directamente con la cuadras por un hueco cuadrado llamado butrón, por el que se echa a la cuadra la hierba y la paja para poner en los comederos de los animales.

LA COCINA SERRANA

La cocina: Lo más original de la vivienda, era la cocina, de forma cuadrada, con paredes de algo más de dos metros de altura. Desde las cuatro paredes, se va levantando en forma de cono la chimenea, cuyo vértice se abre al exterior para dejar entrar la luz y la ventilación. Se construye con ramas, o pinochos entretejidos, y unidos con barro.

Se remata de diversas maneras en una forma de madera llamada "chipitel". El fuego se hacía sobre un lar, junto a una de las paredes. Todas las cocinas tenían un horno para cocer el pan. Por su estructura, es muy interesante para curar la matanza. Clic para abrir imagen de chimenea Esta cocina es la típica serrana desde tiempo inmemorial. Desde principios de siglo, cuando en Bilbao se comenzaron a fundir las llamadas "cocinas económicas" alimentadas con leña, en todas las casa de Quintanar hay una (en muchas viviendas también calentaba el agua corriente.), y aún permanecen y son usadas en invierno, aunque en todos los hogares haya de gas. También es propia de la zona otra cocina que se llena de serrín, dejando un hueco para tiro, y que dura sin ser alimentada, todo el día.

QUÉ ES "LA GLORIA"

El trabajo de la carretería, sirvió para que los serranos adoptaran a sus modos de vivir, todo lo bueno que veían fuera... Tal sucedió con el invento que también existe en las tierras altas de Zamora, de caldear una estancia de la casa; tanto, que ya es típica de la zona serrana: "la gloria". Es la habitación donde se hace la vida, bajo cuyo suelo, que está hueco, desde el portal de la casa, o desde la calle, se echa leña, se hace fuego abundante, pues tiene capacidad y buena chimenea que sube por el otro extremo de donde se inicia el fuego; de manera que la habitación está caliente y sin humos todo el día... da gusto estar "¡se está en la Gloria!", ( comparado con el frío de fuera...) de ahí el nombre... Ahora ya hay calefacción central en casi todas las casas... Hemos hecho hincapié en explicar de qué modos el hombre serrano se vale para combatir el frío de la zona, ya que domina su vida durante nueve meses al año...

Itzuli / Volver